
Nacido en Colombia el 15 de mayo de 1994 (31 años en 2025), Yeferson Cossio —conocido como YEF en sus perfiles— creció en Antioquia y es, hoy, uno de los creadores de contenido más reconocidos del país. En Instagram supera los 12 millones de seguidores y suele presentarse como CEO de dos marcas propias.
¿Cómo se volvió famoso Yeferson Cossio?
Cossio irrumpió en redes con un estilo de humor directo, desafíos virales, bromas y un registro muy personal de su vida, amigos y familia. Desde 2020 sus videos comenzaron a circular con mucha fuerza en Facebook e Instagram; el salto quedó consolidado cuando empezó a combinar sketches con retos de alto impacto y música propia (publica como “Yefito” en una segunda cuenta y en YouTube). Además de su faceta de músico —con temas como Muñequita—, se le ha visto en escenarios en vivo; por ejemplo, en 2025 interpretó un solo de guitarra invitado en un concierto de Jessi Uribe en La Macarena (Medellín), un guiño a la versatilidad con la que alimenta su marca personal.
Aspectos financieros y negocios de Yeferson Cossio
Cossio ha hablado con frecuencia de dinero y monetización. En 2022 dijo que su “mejor mes” rozó los 1,4 millones de dólares (≈ 6.784 millones COP de entonces) por contenidos virales en Facebook, y en 2023 aseguró que su promedio mensual rondaba US$750.000, aunque con picos por encima de un millón de dólares. Son cifras autodeclaradas (no auditadas), útiles como referencia del orden de magnitud. Medidores externos como HypeAuditor estiman para 2025 ingresos mensuales del orden de US$24.000–US$33.000 solo por Instagram; es decir, una parte del total que obtiene por multiplaforma y negocios.
En el frente empresarial, 2024–2025 lo consolidan como inversionista en ocio nocturno en Medellín. Primero compró Bora Bora, discoteca icónica con capacidad para ~1.500 personas, y luego anunció que adquirió la franquicia “Distrito Palmas”, que incluye tres locales: El Deck, La Disco Cabrón y la propia Bora Bora, destacando que el conglomerado generaría cientos de empleos directos e indirectos. En paralelo, en sus bios figura como CEO de Chikara Labs y Chikara.sw (líneas de suplementos y cuidado personal/deporte), además de otras iniciativas de servicios.

Controversias y polémicas de Yeferson Cossio
Su estilo frontal atrae audiencias y también roces con colegas. En 2024 anunció demandas por calumnia contra “streamers”, y señaló públicamente a Westcol como el primero “en caer”; el cruce encendió el ecosistema de creadores durante varias semanas. En 2025 también protagonizó idas y vueltas con Yina Calderón por comentarios sobre el físico de la influenciadora, que generaron críticas y respuestas de familiares de ella. A esto se suman controversias anteriores por cirugías y apuestas estéticas que él mismo convirtió en contenido (un rasgo de su narrativa).
Impacto y métricas de Yeferson Cossio
En Instagram su cuenta principal reúne ~12 millones de seguidores; su canal de YouTube supera 1,4 millones de suscriptores; y su alcance combinado —incluyendo Facebook y TikTok— lo sitúa de forma recurrente en listados de los creadores colombianos con mejor “score” de influencia. La foto de 2025 muestra un creador con alto poder de viralización, campañas frecuentes y una comunidad que, aunque crítica, responde de inmediato a sus lanzamientos.
Proyectos actuales y futuros de Yeferson Cossio
En el corto plazo, su foco empresarial está en consolidar el mini-holding de discotecas en Medellín (renovaciones, cartel musical, eventos “experiencia” y expansión de marca), mientras que en lo digital alterna picos de contenido lifestyle, música y “retos” con campañas para sus marcas (Chikara Labs/Chikara.sw). 2025 lo ha mostrado activo en shows, anuncios y reconfiguración de su vida personal —con una ruptura sentimental hecha pública—, elementos que suelen ser combustible para nuevas narrativas. Si mantiene el ritmo de inversión en entretenimiento y el músculo de distribución en redes, lo lógico es esperar colaboraciones con artistas/DJs y cruces con otros influencers locales con discotecas, acelerando la competencia en la “rumba paisa”.
